Propinas: cada vez más extendidas al pagar con tarjeta y cansancio del consumidor

La práctica de pedir propina al pagar con tarjeta se está generalizando. Nuestro estudio exclusivo revela que los consumidores están cada vez más hartos de esta práctica y que las consecuencias para los comerciantes son significativas.

Propinas: cada vez más extendidas al pagar con tarjeta y cansancio del consumidor

El pago con tarjeta con solicitud de propina se ha ido integrando progresivamente en los hábitos de pago. El 29% de los consumidores ha estado expuesto al menos 4 veces en los últimos 6 meses a una solicitud de propina a través de un terminal de pago electrónico, según un estudio realizado por nuestro instituto de encuestas. Pero esta transformación, que sigue a la desaparición del efectivo, plantea una cuestión fundamental: ¿en qué momento la solicitud sistemática se vuelve contraproducente? Este análisis ofrece una visión completa de la situación. Además, revelamos los resultados de un estudio que muestra hasta qué punto los consumidores están hartos de esta práctica. Verá en particular que la presión percibida en el momento del pago llevaría al 60% de los clientes a no volver a un establecimiento que solicite propina en el terminal de pago. Si desea saber más sobre los resultados o reutilizarlos, no dude en contactarnos.

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Lo esencial

  • En Francia, la frecuencia de las propinas ha aumentado significativamente en los últimos años, impulsada por la generalización de los pagos con tarjeta.
  • 81% de los jóvenes de 18 a 24 años han dado una propina a regañadientes.
  • 70% de los consumidores se han enfrentado al menos una vez a una solicitud de propina mediante terminal en los últimos 6 meses.
  • 60% de los clientes se sienten presionados cuando se solicita propina en un terminal de pago.
  • 60% de los consumidores están dispuestos a boicotear los comercios que solicitan propinas en el momento del pago con tarjeta.
  • 54% de los clientes ya han cedido a una solicitud de propina para evitar incomodidad.
  • 50% de los franceses considera ilegítima una solicitud de propina en un terminal de autoservicio y el 49% en compras para llevar.
  • En Estados Unidos, 86% de los estadounidenses considera que la cultura de la propina está “fuera de control” (2025) y 63% expresa al menos una opinión negativa sobre el tema.
  • La brecha generacional es marcada: solo 43% de la Generación Z en EE. UU. deja propina sistemáticamente en restaurantes, frente a 84% de los Baby Boomers (2025).
  • En Alemania, la activación de la función de propinas en los terminales de pago provocó un aumento notable del importe medio de las propinas en los meses posteriores.

Prácticas culturales profundamente desiguales en el mundo

La propina no es una práctica universal. Los alemanes (78%) y los estadounidenses (77%) declaran dejar propina sistemáticamente en restaurantes, seguidos por británicos (59%), españoles (47%), franceses (37%), suecos (34%), italianos (27%) y daneses (24%). Según el contexto, la situación puede variar completamente, como muestra el gráfico a continuación.

Estos datos reflejan modelos económicos muy distintos:

  • En Estados Unidos, la propina es un componente estructural de la remuneración. La economía de la propina en EE. UU. se estimó en 2008 en unos 44.000 millones de dólares, con una media nacional del 19% de la cuenta.
  • En Francia, el servicio está incluido en la cuenta desde 1987, lo que convierte la propina en un gesto voluntario y no en una necesidad económica para el trabajador.

Las prácticas también varían según la profesión. El mismo estudio de 2023 muestra que las propinas se dan más frecuentemente a camareros de bares y restaurantes y a peluqueros que a personal de hoteles o taxistas.

“Tipping fatigue”: un nuevo fenómeno

Los estadounidenses son los primeros en expresar su hartazgo con las propinas:

  • 86% considera que la cultura de la propina está “fuera de control”.
  • 63% expresa al menos una opinión negativa sobre el tema, frente al 59% del año anterior.

Las principales quejas son:

  • 41% considera que las empresas deberían pagar mejor a sus empleados (vs. 37% en 2024)
  • 41% considera que la cultura de la propina está “fuera de control” (vs. 35% en 2024)
  • 38% se molesta por los importes predefinidos en pantalla (vs. 34% en 2024)
  • 46% no aprecia los porcentajes sugeridos por los terminales, frente a solo 13% que los considera útiles

Cabe señalar que en los últimos tiempos las propinas se solicitan en situaciones cada vez más inusuales: comida para llevar e incluso en máquinas de autoservicio. Las redes sociales están llenas de testimonios cada vez más llamativos (ver ejemplo abajo).

El impacto conductual es medible. En 2025, el 27% de los estadounidenses declara dejar menos o ninguna propina ante una pantalla con importes predefinidos (vs. 25% en 2024), mientras que solo el 11% declara dejar más (vs. 14% en 2024). El importe de las propinas “no necesarias” por culpa cayó de 453 dólares en 2024 a 283 dólares en 2025. La proporción de estadounidenses que deja al menos un 20% de propina en restaurantes bajó del 37% al 35%.

La brecha generacional refuerza este descenso. En Estados Unidos en 2025:

GeneraciónPropina sistemática en restaurantesPropina sistemática en peluqueríasPropina sistemática en taxi/VTC
Generación Z43%25%23%
Millennials61%N/DN/D
Generación X83%67%N/D
Baby Boomers84%71%61%

Un estudio académico reciente publicado en International Journal of Hospitality Management muestra el impacto negativo en la satisfacción del cliente y la experiencia del cliente de las solicitudes de propina en contextos inusuales, especialmente cuando se solicitan antes del servicio.


Los importes de las propinas aumentan un 65% en los 6 meses posteriores a la activación de la función en el terminal de pago


Las propinas digitales en Europa

Europa presenta un mosaico de situaciones en relación con la solicitud de propinas en terminales de pago. A continuación, la situación tal como se publicó en un estudio de septiembre de 2025:

  • Alemania: la propina a través del terminal de pago está integrada en más del 30% de las transacciones, con un importe medio de 3 a 4 euros.
  • Suiza: frecuencia del 15 al 20%, con importes a menudo superiores a 5 euros.
  • Reino Unido: el “service charge” suele estar incluido en la cuenta; las propinas con tarjeta no superan el 3% de las transacciones.
  • Bélgica: cierra la lista con un 2,6% de transacciones afectadas y un importe medio de 2,90 euros.

El ejemplo alemán es especialmente ilustrativo del efecto de los terminales de pago. Un proveedor alemán afirmaba contar con 2.500 comerciantes usuarios en junio de 2024 y observó un aumento del 65% del importe de las propinas en los seis meses posteriores a la activación de la función en el terminal de pago. Un competidor reportó un aumento del 12% en las transacciones con propina entre agosto de 2022 y agosto de 2023. El porcentaje más frecuentemente elegido es el 10% y el importe rara vez supera los 20 euros. Pero, como en Estados Unidos, la proliferación de solicitudes de propina a través de terminales de pago está empezando a molestar seriamente a los consumidores. Y también aquí, las quejas se multiplican en las redes sociales.

Estos datos ilustran un fenómeno bien documentado en las ciencias del comportamiento: la presentación de una opción por defecto en una pantalla orienta la elección del consumidor. En Alemania, asociaciones de consumidores e investigadores describen explícitamente estos mecanismos como nudging. La dificultad para localizar la opción «sin propina» empuja al consumidor hacia un pago más elevado del que habría elegido espontáneamente. Estas prácticas plantean, por tanto, cuestiones éticas en la gestión de la relación con el cliente por parte de los establecimientos que las implementan.


La solicitud de propina en los terminales de pago puede asimilarse a una forma de nudge marketing. El acto de dar se presenta como la norma, y el rechazo como la desviación.


Francia: un proceso de convergencia impulsado por lo digital

Francia parte de un nivel históricamente bajo. En 2014, el 16% de los franceses declaraba no dejar nunca propina, y solo el 15% lo hacía de forma automática. La generalización de los pagos con tarjeta inicialmente perjudicó al personal: entre 2023 y 2025, los pagos sin contacto superaron al efectivo en 2024 (48% de las transacciones frente al 43%), y los pagos móviles aumentaron un 61% entre 2023 y 2024. La desmaterialización de la propina se aceleró.

Esta transición, sin embargo, vino acompañada de un repunte de las propinas digitales. El importe medio de las propinas dejadas con tarjeta aumentó un 12% entre 2023 y 2025 hasta alcanzar 4,70 euros, y su frecuencia creció un 170% en el mismo periodo. En junio de 2025, el 10,3% de las transacciones digitales en Francia incluían una propina, y en París el 18%. En los restaurantes gastronómicos, el 25% de los clientes dejaba propina, con importes entre 20 y 37 euros.

La propina sigue siendo un pilar económico del sector. Según una encuesta realizada en 2025 por la organización patronal de la restauración francesa, el 86% de los empleadores la considera esencial para sus equipos. Del lado de los empleados, el 71% la recibe regularmente, el 83% la considera un componente clave de su remuneración y el 41% contemplaría abandonar la profesión si se aplicara una fiscalización. Un camarero parisino entrevistado menciona unos 50 euros diarios en propinas; algunos restauradores en zonas turísticas reportan cantidades significativas durante la temporada alta.

Resultados del estudio IntoTheMinds

Encuesta IntoTheMinds, mayo de 2026 — 616 encuestados (Francia)

Francia no es Estados Unidos. La propina siempre ha sido un gesto discrecional, culturalmente asociado a la gratitud y nunca a la obligación. Queríamos entender cómo el consumidor europeo en general, y el francés en particular, experimenta la generalización de las solicitudes de propina en los terminales de pago.

Una difusión demasiado rápida para pasar desapercibida

La activación de solicitudes de propina en terminales de pago en Francia se ha producido sin un verdadero debate público. Nuestro estudio muestra que el 67% de los encuestados ha estado expuesto a este tipo de solicitud de propina (señalar que el gráfico siguiente excluye, por razones de legibilidad, el 3% de respuestas “no sabe”).
La pregunta a la que responderemos en los siguientes párrafos se refiere a la aceptación de esta práctica y a sus efectos sobre el comportamiento y las decisiones del consumidor.

El nudge vuelto contra sí mismo

La solicitud de propina en los terminales de pago puede asimilarse a un caso de nudge marketing. El acto de dar se presenta como la norma y el rechazo como la desviación. Proponer importes predefinidos, situar el botón 0% en la parte inferior o en un color menos visible, mostrar la pantalla orientada hacia el comerciante: cada detalle del diseño está pensado para maximizar la tasa de conversión. El interés es evidente: este complemento salarial permite fidelizar a los empleados en un contexto en el que los jóvenes son cada vez menos fieles a su empleador (véase nuestro gran estudio sobre la Generación Z). Un propietario de panaderías en París me explicaba así: “El 100% de los importes se transfiere a los empleados neto de impuestos y cargas, por lo que es un verdadero complemento para fidelizar al equipo”.

Pero esta práctica ejerce presión sobre los consumidores. Nuestro estudio muestra de forma inequívoca que esta situación se percibe como una imposición por el 60% de los clientes que la han experimentado.

Al final, este mecanismo funciona demasiado bien. La mayoría de los consumidores expuestos terminan pagando, no por generosidad, sino para evitar la incomodidad social de rechazar bajo la mirada de otra persona. Nuestros resultados muestran que esto afecta a la mayoría de los clientes, ya que el 54% declara haber dejado una propina para evitar el malestar frente al empleado.

Ya no se trata de una propina: es un coste de salida disfrazado. Y los consumidores, lejos de ser ingenuos, acaban atribuyendo esta sensación de manipulación no al terminal, sino al establecimiento que lo ha implementado. Cabe recordar que es el comerciante quien decide activar o no la opción de “propina” en su terminal de pago.

La fractura generacional revela una paradoja

Podría pensarse que los jóvenes adultos, nacidos con el pago sin contacto y acostumbrados a las interfaces digitales, serían los menos afectados por estas solicitudes. Es lo contrario. Los jóvenes de 18 a 34 años son los más propensos a dejar propina a regañadientes, mucho más que los mayores. Nuestros resultados, presentados en el gráfico siguiente, corroboran otros estudios y muestran que los grupos de 18-24 y 25-34 años representan un 31% de personas que han dejado varias veces una propina a regañadientes mediante terminal de pago.

Esta paradoja se explica menos por la tecnología que por la psicología social. Los jóvenes adultos son también quienes tienen interacciones más frecuentes (entregas, cafés, restaurantes) y para quienes la mirada del otro en una transacción tiene un mayor peso emocional. La presión social actúa con más fuerza porque aún no han desarrollado la distancia afectiva que, con la edad, permite rechazar sin malestar.

Mensaje para los comerciantes: aunque es fácil conseguir la aceptación de los clientes más jóvenes, recuerden que a largo plazo este segmento es también el más propenso a acumular resentimiento. Las ganancias a corto plazo pueden convertirse en pérdidas a largo plazo. Esto enlaza con el siguiente resultado dedicado al boicot.

El boicot es un problema real

La cuestión para un comerciante que adopta estos sistemas no es “¿funciona económicamente?”. La respuesta probablemente sea sí, marginalmente y a corto plazo. La verdadera pregunta es “¿cuál es el coste relacional?”

Los datos sobre la intención de boicot deberían bastar para replantear el cálculo, ya que el 60% de los encuestados afirma estar dispuesto a boicotear un establecimiento que utilice solicitudes de propina en el terminal de pago. Más allá de la intención declarada, lo relevante es la dinámica de la experiencia del cliente: un cliente que se va con la sensación de haber sido manipulado no siempre lo expresa ni deja una reseña negativa, pero vuelve menos y recomienda menos.

En sectores como panaderías de barrio o cafeterías, donde la fidelidad depende de la relación interpersonal, el terminal de pago puede deshacer en pocas semanas lo que una reputación tarda años en construir.

Contextos considerados ilegítimos para pedir propina

El hecho de que las panaderías y los establecimientos de comida rápida sean percibidos como contextos no legítimos para solicitar propina por una gran parte de los consumidores no es casual. Ambos sectores comparten una característica: la transacción es breve, estandarizada y el servicio ya está incluido en el precio. La propina está culturalmente asociada a interacciones donde existe un esfuerzo visible, personalización o atención adicional.

Esta jerarquía implícita de legitimidad es reveladora: los consumidores no rechazan la propina en sí, sino su desconexión del valor percibido del servicio. Mientras las solicitudes de propina se implementen sin distinción, la fricción social no hará más que aumentar.

Conclusiones

Los datos de esta encuesta dibujan un panorama coherente: una práctica importada sin adaptación cultural, interfaces diseñadas para influir en el consentimiento, una presión distribuida de forma desigual según la edad y una reacción del mercado que comienza a organizarse.

La cuestión ya no es si la propina digital se impondrá en Francia —ya está aquí—. La cuestión es si los actores del sector tendrán la lucidez de regularla antes de que la sanción venga directamente de los consumidores.

Fuente: Encuesta online IntoTheMinds, mayo de 2026. Base total: n=616 encuestados (Francia). Preguntas específicas para personas expuestas a solicitudes de propina: n=412.

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FAQ: las preguntas que te haces

¿Cómo funciona la propina en el terminal de pago?

El terminal de pago electrónico (TPE) muestra, después de validar el importe principal, una propuesta de propina en forma de porcentajes o importes fijos. El cliente selecciona la opción deseada o decide no añadir nada. El importe total se cobra en una sola transacción. La configuración de esta funcionalidad depende del proveedor de la solución de pago elegido por el comerciante.

¿Las propinas con tarjeta bancaria están sujetas a impuestos en Francia?

La ley de presupuestos de 2022 estableció una exención fiscal y de cotizaciones sociales para los empleados en contacto directo con los clientes cuya remuneración sea inferior a 1,6 SMIC (aproximadamente 2.000 euros netos). Este régimen tenía una fecha de expiración prevista el 31 de diciembre de 2025. Más allá de este umbral o de esa fecha, las propinas están en principio sujetas a cotizaciones sociales y al impuesto sobre la renta según el derecho común.

¿La solicitud de propina en los terminales de pago realmente influye en el comportamiento de los clientes?

Los datos lo confirman. En Alemania, la activación de la función de propina en los terminales provocó un aumento del 65% en el importe medio de las propinas en los seis meses siguientes. Investigaciones publicadas en agosto de 2025 en el International Journal of Hospitality Management documentan el efecto de estos dispositivos sobre las emociones del consumidor, especialmente cuando la solicitud se realiza antes del servicio. Un estudio de mercado puede ayudar a las marcas a medir con precisión el impacto de estas prácticas en la satisfacción y el comportamiento de compra de sus clientes.

¿Qué sectores son los más afectados por la propina con tarjeta bancaria en Francia?

La restauración sigue siendo el sector de referencia, con importes medios de 4,70 euros por tarjeta en 2025 y picos de 20-37 euros en la gastronomía. Las plataformas de entrega de comida también han desarrollado esta práctica, con una propina media de 3,20 euros en uno de los principales actores en 2021. Los hoteles, taxis y servicios a domicilio se ven afectados en menor medida, según los datos disponibles. Las encuestas de satisfacción del cliente constituyen una herramienta útil para evaluar la percepción de estas prácticas en cada sector.

¿Cómo pueden las empresas medir el impacto de las solicitudes de propina en su imagen?

La multiplicación de solicitudes a través del terminal de pago puede generar fatiga o incluso irritación en ciertos segmentos de clientes, con un impacto directo en la fidelización. Una encuesta de opinión dirigida o una encuesta de satisfacción permiten cuantificar este efecto y ajustar la configuración de los terminales en consecuencia, teniendo en cuenta especialmente las diferencias generacionales documentadas por los estudios disponibles.

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