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¿Y si el metaverso no se hace realidad?

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El metaverso fue el neologismo de moda a finales de 2021. Anunciado por todo lo alto por Mark Zuckerberg, que ve en él el futuro de Internet, el metaverso podría acabar siendo poco más que una amplia estafa intelectual. Las profecías de los gigantes tecnológicos no siempre se cumplen; la moneda virtual de Facebook, los altavoces conectados, y las gafas conectadas son ejemplos de «revoluciones» que no llegaron a producirse y devoraron las esperanzas de los inversores que buscaban la siguiente gran tendencia. El metaverso, que ya es mucho menos popular que su antepasado «Second Life», podría no ser más que un engaño para mantener la burbuja tecnológica. Estoy seguro de que la visión de Mark Zuckerberg del metaverso no se cumplirá.

Resumen


La solución más directa siempre atrae al ser humano

En un artículo publicado recientemente en Medium, Joel Stein establece una comparación entre el futuro del metaverso y el del 3D. Lanzado en cines ya en 1953, solo ha tenido éxitos esporádicos con el lanzamiento de películas icónicas (Tiburón, Avatar). Stein atribuye este fracaso a la capa tecnológica que «complica» la experiencia. Los individuos se sentirían atraídos por la simplicidad de la experiencia incluso si el producto no es perfecto. En otras palabras, debe haber el mínimo de «fricción» posible; la experiencia debe ser todo lo sencilla posible para que se «consuma».

En cuanto a vídeo, YouTube se ha convertido en la plataforma de referencia a pesar de la baja calidad de algunos contenidos. Tik Tok atrae el favor de los jóvenes con clips cuya calidad queda muy lejos de los cánones del cine. La historia siempre tendrá precedencia por encima del envase.

Hemos aceptado que, para los usuarios, la simplicidad y la historia es más importante y tiene preferencia frente a otros artificios (3D, 4D, 4K, 8K…). La experiencia debe ser sencilla, y eso es precisamente lo que propone YouTube. Desde su creación, Netflix también ha comprendido esta máxima y ha soñado con estrenar el mejor contenido para un usuario sin ninguna acción por parte de este. Los algoritmos de recomendación son las piedras angulares de esta estrategia, y buscan disminuir la distancia entre el contenido y el consumidor.


3 años y adiós: los altavoces conectados ya no son un éxito

Esta búsqueda por simplicidad explica en parte el fracaso de los altavoces conectados. En 2019 ya me preguntaba por qué tanta locura con estos dispositivos. ¿Qué podrían ofrecer como valor añadido a sus usuarios? Siempre será más sencillo hacer un pedido con tu smartphone que usar un altavoz conectado.

El interés se desvaneció tras los primeros meses y el efecto de la Navidad (ver gráfico a continuación). Mira, por ejemplo, la evolución de las búsquedas online para 2 de los altavoces conectados más famosos: Google Home y Amazon Echo. Los picos en Navidad disminuyen año tras año, y en 2022 el interés se encuentra en su punto más bajo. Al final, el fenómeno de los altavoces conectados habrá tardado 4 años en venirse abajo.

volume de recherche online pour 2 modèles d'enceintes connectées : google home et amazon echo

A pesar de las predicciones más optimistas, creo que el metaverso seguirá los pasos de los altavoces conectados.


¿Es el metaverso un universo construido exclusivamente para inversores?

No creo en la generalización del metaverso. No se producirá una revolución planetaria de la escala de los smartphones o Facebook, al menos no de la forma que sueña Zuckerberg, y menos todavía con un casco VR atornillado a nuestra cabeza. Para convencerse de ello no hay más que tener en cuenta 2 aspectos: las barreras al uso del metaverso por un lado, y la perspectiva histórica tecnológica por otro.


Barreras contra un uso extendido

Evolucionar hacia el metaverso previsto por Zuckerberg no será fácil. Primero está el equipo (ordenador, casco de realidad virtual), y después la «navegación» en ese universo paralelo. No se puede «entrar en el metaverso» por puro capricho; el equipo siempre seguirá siendo un obstáculo. A diferencia del smartphone, tu equipo de realidad virtual no podrá acompañarte a todas partes.

Mark Zuckerberg ha tomado algunas precauciones en las últimas semanas, diciendo que su visión del metaverso tardaría en llegar al menos 10 años. Al hacerlo ha templado la impaciencia de los inversores, que siempre buscan beneficios. Su discurso de diciembre de 2021 tendrá el mérito de haber puesto de moda la palabra «metaverso», y es que las búsquedas en Google se han disparado (ver a continuación).

popularité du mot clé metaverse sur google

Hace unos meses, anuncié la doble burbuja tecnológica y financiera en la que nos encontramos, y las últimas semanas han demostrado que tengo razón. Netflix ha perdido más de un 20%, Meta ha caído un 25%… Los inversores necesitan acariciar sueños nuevos para invertir, y el metaverso es esa nueva gallina de los huevos de oro. Al elogiar el metaverso, Zuckerberg quiere comprar tiempo y ofrecerles esperanzas a los inversores.

El miedo de perderse la nueva revolución es un motivador muy poderoso para invertir y alimentar la innovación. Goldman Sachs clasifica el metaverso con un valor de mercado de 8 trillones de dólares, y ese entusiasmo es contagioso. Cada día se crean start-ups nuevas, las empresas gastan millones en terrenos virtuales…


El metaverso ya es mucho menos popular que Second Life

Pero es muy posible que el metaverso no sea la revolución anunciada que se anuncia, y solo tenemos que retroceder 10 años para convencernos de ello. En aquella época, «Second Life», el ancestro del metaverso, ya tuvo su momento de gloria. Examinándolo más de cerca, se hacen evidentes 2 conclusiones: primero, que la locura fue mucho más pronunciada con «Second Life», y segundo, esa locura se desvaneció con rapidez.

comparaiso des volumes de recherche pour second life et pour metaverse


El metaverso no se hará realidad

Los altavoces conectados siguen siendo unos dispositivos más de los cuales los usuarios ya se han cansado. La realidad virtual, al igual que el 3D, seguirá siendo una tecnología nicho, pero creer que se convertirá en algo más democrático no es más que una ilusión. No viviremos en el metaverso como Mark Zuckerberg sueña simplemente porque la experiencia propuesta siempre será complicada. No viviremos en el metaverso porque la experiencia «física» siempre tendrá algo más que la virtual. El metaverso se pondrá a prueba, por supuesto, e intentará encontrar aplicaciones con un público exigente, pero no se impondrá como una tecnología de masas.

Este fracaso anunciado es saludable. Por un lado, debilitará Meta y contribuirá a desinflar la burbuja tecnológica, y por el otro las pérdidas de este tipo nos recuerdan que al final el poder de decisión sigue estando en manos de los usuarios.

 

 

 

 

 

 

 

 

Author: Pierre-Nicolas Schwab

Pierre-Nicolas es doctor en marketing y dirige la agencia de estudios de mercado IntoTheMinds. Sus principales campos de interés son BigData, comercio electrónico, comercio local, HoReCa y logística. También es investigador de marketing en la Universidad Libre de Bruselas y ejerce de entrenador y formador para varias organizaciones e instituciones públicas. Se puede contactar con él por correo electrónico o Linkedin.

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